jueves, 7 de agosto de 2008

Caminos?
Buscar el deber ser?
Situaciones que llevan a escribir. A plasmar el sentimiento que antes no existía. Simplmente porque no había clima para la concepción del mismo.
Odiaba que me obliguen a hacer cosas que no sentía ni quería.
Guarde mis humildes escritos en una especie de cuaderno por muchos años. Aún no me animo a sacarlo del escondite. Sería revivir lo que no quiero.
Los olores a veces me llevaban a escenarios pasados. Revivia sonidos, escuchas, diálogos.

No saber que se quiere o tener miedo a enfrentarse. Era solo la primer excusa que se me ocurria.

Mi casa ya no era mi casa. Mi vida no era transparente.
Por cierto tiempo y como a pocas personas les sucede vivi dos vidas. Un universo paralelo. Sólo lo compartía con una persona.
No era aquel universo paralelo que de chica escuche que existía. No era ninguna especie de paraíso en una playa lejana.

Cuando me sentía observada tenía dos caminos: me inhibía y no producía o tomaba coraje y no me importaba lo que digan.

Hay personas desagradables, antipáticas, poco humanas.

Extrañaba a una persona que físicamente hoy ya no esta conmigo. Un hueco, rincón vacío del ático que jamás podría ser rellenado. Porque el prefijo "re", no tinen nada en especial. Quiere decir otra vez. Nada es otra vez.
Sólo las fotogrfías apuntan a un tiempo en que algo fue. Y por eso son especiales.
Una mirada, un sitio, el viento corria en una dirección, todo estaba en cierta cordenada. Pero solo se puede re- cordar lo que fue. Es un simbolo, ícono de lo que alguna vez fue. Una simple representación.

Ser quien no sos en realidad, duele. Duele no poder expresarse, que algunos no entiendan.

Estaba en un punto de mi vida en el cual consistía en convencerme de que no todo era una mierda.

Poco poético, lírico y metafórico. Así me sentía.
Quería que alguien me escuche, me entienda, observe el temor que sentía.

Oprimida.

Toda opresión se quita con una expresión.

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Pacto

Pacto
Hice un acuerdo de coexistencia pacífica con el tiempo: ni el me persigue, ni yo huyo de él, un día nos encontraremos. (Mario Lago)